¿Qué es la comunicación asertiva? Tipos y técnicas

Comunicarse de manera eficaz es el sueño de la mayoría de las personas, más si se desenvuelven en el ámbito público y de las relaciones sociales. Aquí encontrarás información sobre la Comunicación asertiva, lo que permitirá fortalecer tu vida personal y laboral. Sigue leyendo!!

COMUNICACIÓN ASERTIVA¿Qué es la Comunicación Asertiva?

La Comunicación Asertiva es una forma de comunicación eficaz que contribuye con el fortalecimiento de las relaciones interpersonales. Se basa en el respeto por sí mismo y por los demás. Las herramientas de la comunicación asertiva pueden aplicarse en todos los ámbitos de la vida. Es por ello que se hace necesario conocer cuáles son sus principios y algunas técnicas que permitan obtener resultados positivos.

Ciertamente, en todo proceso de comunicación existen un  emisor y un receptor como protagonistas. En el caso de la comunicación asertiva el mensaje asume un papel preponderante. Es más, en este tipo de comunicación se cumple la premisa “No es lo que dices sino cómo lo dices”.

En la comunicación asertiva se toma muy en cuenta la forma en la que las personas expresan sus ideas, de forma clara y sencilla, todo en el marco del respeto hacia el otro. Esta forma de comunicarse tributa hacia el logro de una forma más eficaz de transmitir un mensaje, fortaleciendo así todo el proceso comunicativo. Como en toda comunicación, también tiene una intencionalidad, lo que varía son sus métodos.

Como bien se sabe, la comunicación es una acción inherente a todos los seres vivos, pero en los humanos, este proceso reviste mayor complejidad. De hecho, el ser humano es el único animal que está provisto de un lenguaje estructurado. Y, aun así, se encuentran escenarios en los que el entendimiento entre las personas resulta casi imposible.

¿Quienes participan?

La comunicación involucra a un emisor, quien crea el mensaje para enviarlo a través de un medio físico, o canal, utilizando un código específico, que puede ser el idioma, hasta llegar a un receptor. Todo esto dentro de un contexto común a quienes forman parte del proceso comunicativo.

COMUNICACIÓN ASERTIVA

No obstante, aunque estén presentes todos estos elementos, la comunicación puede verse afectada y no cumplir con su objetivo básico: comunicar. Esto ocurre porque con frecuencia aparecen ciertos ruidos como las deficiencias en los interlocutores, las diferencias en los códigos o la poca claridad en el mensaje. Pero una de las causas más comunes es la poca asertividad del emisor, lo que se traduce en la incapacidad para generar un proceso comunicativo óptimo.

Es por ello que la comunicación asertiva hace suyos algunos elementos de la comunicación verbal, como es el caso del tono y el volumen de la voz, así como el ritmo al hablar. También toma aspectos de la comunicación no verbal como el uso de los gestos y el lenguaje corporal. De esta manera, estimula el desarrollo de la “inteligencia comunicativa”, que le permite al emisor transmitir su mensaje de manera eficaz. El receptor comprenderá lo que le dicen y emitirá una respuesta.

Características de la Comunicación Asertiva

Para que se dé la comunicación asertiva, es necesario tomar en cuenta ciertos aspectos que la caracterizan. Estos tienen que ver con el área psicológica, emotiva y hasta pragmática que envuelve el hecho comunicativo. Entre las características de la comunicación asertiva pueden mencionarse las siguientes:

  • La postura corporal: A tomar muy en cuenta, puesto que la postura del cuerpo al momento de hablar dice mucho de quien emite el mensaje. Se sugiere que el posicionamiento corporal sea abierto y franco, a fin de generar confianza en el interlocutor y estimular su interés. Mirar al otro cuando se habla es primordial.
  • La gestualidad: Dependiendo de la forma en la que se emplean, los gestos pueden servir para reforzar el mensaje que se envía, o para generar ruido y distraer al oyente.

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  • La articulación: La forma en la que se pronuncian las palabras, el tono de voz y la cadencia en la pronunciación de cada frase afectan, de forma positiva o negativa, el proceso de comunicación. Palabras entrecortadas, un tono de voz bajo o frases pronunciadas excesivamente rápido, son algunos elementos que pueden conllevar al agotamiento o desánimo del interlocutor.
  • La reciprocidad: Tomar muy en cuenta el tiempo que se invierte en hablar y en escuchar. De esta manera se evita caer en monólogos o que el interlocutor sienta que le resulta indiferente a quien transmite el mensaje.
  • Localización: Escoger la locación perfecta para llevar a cabo el proceso comunicativo es un acto que redundará en respuestas positivas. Si el lugar es tranquilo y seguro, las personas suelen ser más abiertas y comprensivas. Si el ambiente está lleno de distracciones, el interlocutor puede considerarse hostil y hasta amenazante.
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Ponerla en práctica

Como se denota, la comunicación asertiva impacta positivamente en las relaciones humanas de toda índole. Es por ello que, al momento de comunicarse, toda persona debe tener en cuenta sus características y aplicarlas. Estas son algunas herramientas que debes considerar si quieres mantener una comunicación eficaz con tus interlocutores.

  • Cuando mires a tu interlocutor muestra interés. Esa acción redundará en mayor confianza y cercanía entre los participantes del hecho comunicativo.
  • Ten una postura corporal abierta. Recuerda que tu interlocutor no sólo presta atención a lo que dices sino a cómo lo dices.

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  • Cuida y controla tus gestos. Si te excedes en ellos podrías tirar al cesto todo lo que deseas lograr. No hagas mucho énfasis, pero tampoco te quedes inmóvil.
  • Fíjate bien en el tono de voz que manejas, pues si la modular de forma correcta podrás convencer a tu público.
  • Observa siempre el tiempo que dedicas a hablar y el que dedicas a escuchar. Evita caer en monólogos. De eso depende la receptividad y el impacto de tu mensaje.
  • Identifica el momento oportuno para intervenir y cuida mucho la calidad de tus intervenciones. Administrar esta herramienta te servirá de mucho.

Tipos de comunicación asertiva

Dentro de la comunicación asertiva pueden encontrarse tres categorías: verbal, no verbal y paraverbal. La primera tiene que ver propiamente con lo que se dice, la segunda con los aspectos que circunscriben lo que se dice y la tercera, con la forma cómo se dice. A continuación se señalan a grandes rasgos los tres tipos de comunicación asertiva.

Comunicación asertiva verbal

Se relaciona directamente con lo dicho. Por esta razón, para que la comunicación asertiva verbal mantenga coherencia con la no verbal, deben tomarse en cuenta las siguientes recomendaciones, tanto en la escogencia de las palabras como en la construcción del discurso.

  • Cuando entables una conversación trata de mantener una posición abierta. Evita cruzar los brazos.
  • Evita las suposiciones. Si algún gesto o movimiento de tu interlocutor te genera ruido, indaga o pregúntale cuál fue su intención.
  • Cuida que tu tono de voz esté acorde con el mensaje que envías.
  • Mantén el contacto visual con tu interlocutor. Recuerda que debe ser muy sutil para no intimidarlo. Esto denota empatía.

Comunicación asertiva no verbal

Se relaciona con aquellos aspectos que acompañan el lenguaje durante el proceso comunicativo, que lo afectan aunque no tienen relación con la construcción del mensaje.  La postura corporal, la escogencia de un lugar adecuado para tener una conversación, son elementos que forman parte de este tipo de comunicación.

Es por ello que debe cuidarse sobremanera la conducta no verbal que se asume durante el hecho comunicativo. De la posición física que se adopte va a depender la respuesta del interlocutor. Es importante mantener una postura erguida más no rígida, mostrarse cómodo y establecer contacto visual con más de cinco segundos con el otro.

El cuerpo, más que las palabras, será el responsable de transmitir seguridad ante el público. Emitir el mensaje de forma amena pero evidenciando dominio del tema es crucial al momento de enviar la información. Si se logra, la respuesta de seguro será un feedback positivo.

Comunicación asertiva paraverbal

Es aquella que media entre la comunicación verbal y la no verbal. Abarca, tanto los elementos que acompañan la emisión del mensaje como aquellos aspectos que definen la forma en que se transmite. Así, la comunicación paraverbal es la esencia del “cómo se dice lo que se dice”. El tono de voz, la cadencia al pronunciar las frases, la articulación y la pronunciación son algunos de estos elementos.

Para que la comunicación asertiva sea eficaz es recomendable asumir ciertas conductas para verbales como usar un tono de voz adecuado, administrar bien los silencios, mantener el ritmo durante el proceso. Entre las características de las conductas paraverbales recomendables que se deben usar en nuestro mensaje son; un tono de voz calmada y constante, respetar los silencios y tener un ritmo constante durante todo el proceso.

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COMUNICACIÓN ASERTIVA

Uno de los indicadores de nerviosismo e inseguridad es el acto de no respetar los silencios que se producen en el acto comunicativo. No parar de hablar, denotar incomodidad cada vez que aparecen los silencios y actuar rápidamente, como para salir del paso, generará dudas en el receptor.

Técnicas de Comunicación Asertiva

Diversas son las técnicas que se emplean con el objetivo de hacer que la comunicación asertiva sea más eficaz. Sin embargo, su efectividad radica en el dominio que se posea de las mismas. A continuación se reseñan siete técnicas de comunicación asertiva, que de seguro incidirán de forma positiva en los procesos comunicativos.

Técnica del disco rayado

Esta técnica se trata de repetir una afirmación varias veces. La particularidad está en que ni el tono, ni el ritmo, ni el volumen de la voz deben alterarse. Lo que se busca con la aplicación de esta herramienta es es evitar toda confrontación posible con el interlocutor.

Técnica del banco de niebla

Consiste en dar la razón al interlocutor sin dejar lugar para la confrontación o el enfrentamiento. Esta técnica debe emplearse con cuidado ya que el interlocutor puede percibir que no está recibiendo la ayuda, la orientación o la información que necesita. Con la aplicación de esta técnica en las respuestas, el otro debe mostrarse satisfecho.

Técnica para el cambio

Esta técnica de comunicación asertiva se usa cuando se busca dar una visión global al problema que genera la discusión. De esta forma se relativiza hasta llevarla al nivel mínimo de frustración y/o agresividad. Si se proyecta el problema en un contexto mayor, la tendencia es a verlo más pequeño de lo que el interlocutor cree que es.

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Técnica del acuerdo asertivo

Con esta técnica se busca llegar a un acuerdo en el que se confirma que se ha producido un error. Sin embargo, el emisor, de forma respetuosa, indica que el hecho forma parte de la excepción más no de la norma. A pesar de ello, continúa con el proceso comunicativo.

Técnica de la pregunta asertiva

Es una herramienta que ayuda al emisor a responder a su interlocutor en forma de pregunta, que coloca en positivo la discusión. Da la oportunidad al otro de hacer frente a la crítica o problema planteado sin que por ello se sienta amenazado. Se le pregunta al interlocutor lo que cree que debe hacerse para mejorar la situación que enfrenta.

Técnica de ignorar o tensión flotante

Cada vez que el otro diga algo que genere incomodidad, molestia o enfado, en lugar de pelear esta técnica sugiere ignorar esa parte del mensaje y atender el resto de la información. Se usa cuando se evidencia que el interlocutor está tan alterado que es incapaz de mantener una conversación efectiva. En este momento se hace necesaria la mayor empatía posible.

Técnica del aplazamiento asertivo

Esta técnica se emplea cuando la persona no es capaz de dar una respuesta efectiva o brindar una solución al problema que se plantea. Por medio de la comunicación asertiva se busca ganar tiempo para el logro de los resultados planteados. Si el interlocutor se muestra insistente,  puede usar de la mano con la técnica del banco de niebla.

Conductas que ayudan a la comunicación asertiva y empática

En todo proceso de interrelación con las personas debe prevalecer la empatía. El ponerse en el lugar de los demás es garantía segura de éxito en las relaciones humanas. Escuchar de forma activa es una de las conductas que pueden sumar para que la comunicación sea eficaz. Para lograrlo hay que ser empático, pues conlleva captar el mensaje del interlocutor en su totalidad e interpretarlo desde su punto de vista, es decir, ponerse en su lugar.

Esta conducta no es sinónimo de estar de acuerdo con el otro o compartir la misma opinión. Pueden existir las divergencias, pero con respeto. De esta forma, la comunicación asertiva enseña a decir NO y a recibirlo sin que por ello se genere un conflicto.

Otro aspecto que debe tomarse en cuenta es hablar desde el yo. Siempre resultará mejor expresar las ideas y opiniones desde la perspectiva personal, que presentarlas como verdades absolutas. Es mejor decir “No estoy de acuerdo” que “Estás equivocado”. De seguro que el primero allanará el camino para el dialogo mientras que el segundo lo hará para la confrontación.

Respuestas mínimas

Con solo una palabra se puede mostrar interés por la conversación. Un gesto adecuado, la palabra correcta o un ademán estratégico, son suficientes para hacer que el otro se sienta tomado en cuenta y continúe comunicándose. Expresiones como “Mmmm” o “Sí”, tal vez asentir con la cabeza, son consideradas respuestas mínimas, que deben emplearse con frecuencia, principalmente con aquellas personas poco expresivas.

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Reflejo de los sentimientos

Para demostrar atención e interés en el otro se hace necesario comprender y reflejar los sentimientos que expresa la otra persona. En ocasiones, las personas solo se limitan a describir comportamientos o acciones, por lo que toca inferir e identificar los sentimientos expresados en ese momento. Esto permitirá reformular el diálogo y darle un nuevo sentido para atender las necesidades del interlocutor.

Solicitud de aclaraciones

Pedir que se aclaren las ideas expresadas permite comprender el significado de las mismas. Además, envía el mensaje al otro de que se está tratando de entender lo que quiere decir. Ante las dudas debe preguntarse, pues de lo contrario podrían surgir las especulaciones que opacaría el proceso comunicativo.

Repetición de palabras claves

Para ello, lo primero que debe hacerse es identificar las palabras claves empleadas por la persona y luego repetirlas de manera consciente, pero sutil. Esto permite mantener el hilo de la conversación e identificar cuáles son los puntos que le generan mayor interés al interlocutor y cuáles son las necesidades sentidas de éste.

Preguntas o afirmaciones con respuesta abierta

Éstas propician que la conversación continúe y permite obtener mayor información de parte de la otra persona. Si se requiere recabar mayores datos con respecto de un tema específico, puede apoyarse con el uso de una de las palabras claves en forma de pregunta. De esta forma, el otro tendrá la posibilidad de ampliar más el tema. Preguntas cómo: ¿Le gustaría comentar más sobre ello? Son muy útiles en este escenario.

Análisis de soluciones

En algunos casos se sugiere apoyar el análisis e identificación de las posibilidades para la resolución de algún inconveniente. La idea es explorar aquellos factores que no han sido tomados en cuenta, incluyéndolos dentro de los comentarios pero evitando opinar al respecto. De esta forma, la persona verá otras aristas del mismo problema y sus soluciones.

La comunicación asertiva contribuye para que el hecho comunicativo en sí ocurra desde una visión colaborativa. La idea es que la otra persona no se sienta como un mero receptor de información, sino que pueda opinar y que sienta que sus ideas y opiniones son respetadas y tomadas en cuenta.

La asertividad en la comunicación

La asertividad en los procesos comunicativos es una habilidad que poseen las personas para relacionarse de una manera consciente. A través de esta se expresan ideas, sentimientos, deseos u opiniones, entre otros. Sus características principales son la claridad, el equilibrio, la honestidad, la congruencia y el respeto. La idea es que contribuya a generar un ambiente de confianza mutua.

Otras formas de comunicación, como la agresiva, la pasiva e, incluso el estilo pasivo-agresivo, se sustentan en ideas equivocadas que no les permiten ver más allá de sus propios límites. En ellas no existe el respeto, además de que son poco eficaces y eficientes.

No es extraño encontrar personas que muestran un estilo pasivo en su forma de comunicarse y tienden a ser sumisas, dándole prioridad a los sentimientos e intereses del otro en detrimento de los suyos propios. El estilo pasivo es todo lo contrario: desconoce e irrespeta los derechos ajenos y suele ser ofensivo y humillante para con los demás.

Consejos para una comunicación asertiva

El estilo de comunicación asertiva es garantía de éxito para la resolución de conflictos, las negociaciones, establecer y mantener conversaciones de toda índole, así como la defensa de los derechos individuales y humanos. De igual manera, estimula la toma de decisiones y los cambios de conducta, todo enmarcado en el respeto por los demás. Dentro de la asertividad como proceso de comunicación, se tiene derecho a:

  • Cometer errores y equivocarnos
  • Aceptar los sentimientos propios o ajenos
  • Tener nuestras propias opiniones, creencias y convencimientos
  • Criticar y protestar por un trato injusto
  • Reprochar el comportamiento de otros
  • Interrumpir y pedir una aclaración
  • Intentar un cambio
  • Pedir ayuda
  • Ignorar a los demás
  • Decir “no”
  • No responsabilizarnos de los problemas de otros
  • Cambiar lo que no nos resulta satisfactorio
  • Responder, o no hacerlo
  • Rechazar peticiones sin sentirse culpable o egoísta
  • No justificarnos ante los demás
  • Cambiar de opinión, idea o línea de acción
  • Pedir lo que se quiere

Otros consejos para lograr una comunicación asertiva eficaz se centran en enfrentar el problema y no a la persona; abordar lo específico más no lo general; no dar explicaciones ni disculparse más de lo que se requiere; aceptarse y aceptar a los demás por quienes son; reconocer las virtudes y defectos, propios y ajenos. En conclusión, ser empático y ponerse en lugar del otro.

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