Historia de la Plancha, una vida sin arrugas y más


Historia de la Plancha, un sencillo electrodoméstico que le ha facilitado la vida a muchas personas, pues gracia a ella ya no deben llevar ropas con arrugas, sin mencionar otro usos que se le han dado a este práctico aparato. Te invitamos a descubrir el nacimiento y evolución de este fantástico invento y mucho más.

Historia de la Plancha

Introducción

Una vez más tenemos la oportunidad de hablar sobre un artefacto que les ha facilitado a los seres humanos lucir ropa sin arrugas; además de proporcionar otras aplicaciones asociadas a su calor, como es el caso de poder marcar ciertos pliegues, que son necesarios a elaborar algunas prendas.

Este sencillo aparato es empleado de manera frecuente en casas, industrias o comercios; en los cuales se desea alisar la ropa. Con lo cual se quitan las marcas y en muchos casos incluso se evita la transmisión de enfermedades infecciosas, pues cuentan con calor e incluso vapor, que erradica muchos parásitos y bacterias.

Como se ha comentado es un aparato sencillo, sin que por ello su funcionamiento sea menos importante; pues trabaja alisando los vínculos que existen en lo que se denomina largas cadenas de moléculas de polímero, presente en las fibras del material que se está planchando.

Cuando se habla de polímeros se hace referencia por ejemplo al almidón, la seda, nailon, polietileno y muchos otros, que son algunos naturales y otros creados de manera sintética. Pues se debe destacar que la seda y el almidón son naturales pero por ejemplo el nailon es sintético.

Para no desviarnos de nuestro tema que en esta oportunidad se trata de la Historia de La Plancha, les invitamos a permanecer con nosotros y descubrir cómo este práctico aparato, se inicia dentro de la vida de los seres humanos, que lo han mejorado como parte de su evolución, para facilitar cada vez más sus beneficios y uso dentro de muchos áreas, pero especialmente en la de nuestros hogares.

Historia de la Plancha

Como todos sabemos en la actualidad, este es un aparato que a pesar de ser sencillo, nos ha permitido lucir la ropa sin arruga; pero también se debe recordar, que no siempre estuvo al servicio de los seres humanos, por lo cual cuenta con una historia dentro de la cual es interesante conocer una serie de acontecimientos que llevaron a su invención.

Pero aparte de todo esto existen otros acontecimientos que ha marcado la vida de este aparato, como es su evolución y todas las aplicaciones asociadas a su creación como es el plancha en seco, el uso de planchas con o sin cable y en general una serie de avance que le proporcionado una mayor utilidad.

¿Qué es una Plancha?

En pocas palabras una plancha es un electrodoméstico o aparato que ayuda a facilitar la realización de ciertas actividades rutinarias dentro del hogar, industria o comercio. La cual tiene como función primordial alisar la ropa, para eliminar de ellas arrugas, marcas o elementos como bacterias y parásitos que puedan encontrarse pegadas a ellas.

Con este aparato se pueden estirar las fibras mediante las cuales están elaboradas las prendas de vestir, gracias a la aplicación de calor y en algunas de ellas también mediante vapor; con lo cual se logra una forma completamente lisa, que logra mantenerse una vez que las prendas se enfrían.

Su funcionamiento se basa en una resistencia calentadora, que convierte la electricidad en calor más la aplicación del peso, con lo que se permite estirar completamente la prenda de vestir, eliminando de esta manera de forma rápida y efectiva las arrugas.

Historia de la Plancha

¿Cómo nace la Plancha?

Iniciando nuestro recorrido por la Historia de la Plancha, según evidencias escritas o mediante imágenes, se sabe que ya estando en el siglo IV A.C. dentro del pueblo griego, era muy importante y simbolo de refinamiento a nivel social, lucir ropajes que no mostraran arrugas.

Pero por otro lado en aquellos tiempos era sumamente difícil conseguirlo; para lo cual empleaban bloques de piedra a los cuales le aplicaban la presión, algunos pocos empleaban el calor como ayuda; pero para este caso, empleaban una especie de rodillos en hierro, los cuales eran calentados directamente sobre el fuego.

El procedimiento en este caso se trataba de rodillos similares a los empleados para estirar la masa de harina de trigo, pero de metal, los que una vez calientes, eran pasados de un lado a otro sobre las prendas a base de tela de lino, con lo que se facilitaba marcar los pliegues y eliminar al mismo tiempo las arrugas.

Por su parte los romanos dos siglos más tarde, también necesitaron planchar sus ropas y darle de igual manera un acabado plisado a los vestidos. Pero ellos emplearon un mazo que martillaban sobre la arruga, hasta que desaparecía completamente.

Era una faena bastante pesada, que por supuesto fue encargada a los esclavos; para los cuales la evolución de la plancha sería todo un alivio. Lo cierto de todo esto, es que dentro de la historia de la plancha, todos los escritores coinciden en afirmar, que desde la antigüedad se sabía que todas las arrugas desaparecen con más facilidad, con la aplicación del calor.

Este interesante recorrido por la Historia de la Plancha, como parte de su origen llegamos hasta la legendaria China, que ya en el siglo IV, se dedicaban a lograr eliminará las arrugas de la seda, aliándose con unos recipiente medianos de latón que contaban con un mango.

En este aparato colocaban trozos de madera encendidos, a los cuales les agregan hierbas aromáticas; para que al pasar el latón de recipiente sobre la ropa se alisara y además impregnada de un agradable aroma toda la ropa. Algunos historiadores considera que era un dispositivo avanzado para su época; otros piensan que al menos les fue muy útil.

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Llegando al tiempo de la era medieval, específicamente dentro de Europa, cabe mencionar al pueblo Vikingo, que para algunos eran considerados como bárbaros, pero que vistos de cerca, se apreciaba que también les gustaba lucir sus prendas con encanto y sin arrugas.

En su caso se dice que planchaban y plisaban sus atuendos, con una especie de hongo invertido, que aplicaban a la ropa cuando aún se encontraba humedad.

Para los europeos dentro de la historia de la plancha, se menciona como la primera representación de este accesorio; un alisador realizado tanto en madera, mármol o vidrio; propio del siglo XV y que era empleado de forma fría, debido a que se empleaba almidón en la ropa, por lo cual no era posible la aplicación del calor, al menos no de forma directa.

Historia de la Plancha

Para tener una idea de este sencillo aparato, cabe decir que la plancha era elaborada en forma de cajas en cuyo interior se colocaba un ladrillo calentado en las brasas, que luego al deslizar la caja sobre la ropa, se eliminaba la arruga, sin estar la prenda en contacto directo con el bloque caliente, pero aprovechando su temperatura y piso.

Como se puede observar hasta el momento, poco a poco se estaba alcanzando la idea central de lo que es en la actualidad una plancha; pues se necesitaban dos elementos básicos, que eran el calor y la presión.

Algunas personas humildes, hacían uso de planchas que eran macizas y contaban con un mango; para tomarla del fuego donde eran calentadas; pero si se mentaliza esta idea, se darán cuenta que en este caso el problema era el hollín que se pegaba a la superficie de esta plancha y que luego se transfería a la ropa.

Cabe destacar que aun en la antigüedad era importante la apariencia, o al menos era considerada una necesidad, por lo cual las personas se esmeraban en lograr pliegues perfectos en sus atuendos, pues esto era sinónimo de nobleza; considerándose además que todo el que lucía una prenda de vestir bien planchada, era por contar con servidumbre en su casa.

Esta necesidad de contar con vestidos bien plisados, se acentuaba entre todas las clases social y era ejemplo de una buena posición económica; por lo que la creatividad comenzó a ser explotada, contándose con dos modalidades para este aparato.

Por un lado se tenían las tasas con mangos en cuyo interior se colocaban maderas ardiendo y por el otro, las pesadas planchas macizas que eran calentadas directamente sobre el fuego, que debían limpiarse antes de tocar la ropa.

Cualquiera de estas dos forma rudimentarias de plancha, se emplearon de manera frecuente para atender la necesidades dentro de las sacristías de grandes catedrales y monasterios, que contaban con ropajes como los roquete y los sobrepellices que debían ser alisados, pues eran parte de su vestuario litúrgico.

Paralelo a esto eran empleados también hierros para rizar los volantes, o tablas especialmente empleadas para planchar mangas. Todo era implementos que facilitaban el trabajo de los encargados de confeccionar las ropas o sombreros; que necesitaban realizar algunos diseños especiales durante sus creaciones.

Posteriormente continuando como parte de la Historia de la Plancha, surge la empleada dentro de la lavandería, la cual era a base de grandes láminas de metal que eran calentadas directamente en el fogón y aplicadas posteriormente sobre la ropa haciendo presión.

Historia de la Plancha

Como se puede observar fueron necesarios algunos procesos para llegar a lo que se conoce en la actualidad como plancha; pues se dice que existieron algunas que se calentaban con agua hirviendo, otras con gas o incluso con alcohol, sin mencionar las que eran a base de carbón.

En lo relativo a la plancha de gas se puede comentar que esta se puso de moda en el siglo XIX, cuando este recurso fue empleado para el alumbrado público, por lo cual fue un elemento que se buscó aprovechar para planchar la ropa; con lo cual dan origen a la Plancha de Gas.

Lamentablemente la idea no fue muy aceptada, debido a que presentaban escapes con mucha facilidad, con lo cual se ocasionaban explosiones con trágicos desenlaces para la persona que empleaba dicha plancha, por lo que se optó por considerar que en este caso eran preferible tener arrugas que perder la vida por plancharlas, siguiéndole de esta manera con otros intentos por crear una plancha de alta utilidad pero sin riesgos para la vida de la persona que la emplea.

¿Quién Inventó La Plancha para la Ropa?

Si nos centramos específicamente en el nacimiento de este accesorio para eliminar las arrugas de la ropa, como se ha podido observar durante nuestro recorrido, ya desde el siglo IV A.C. los griegos contaban con su propio aparato para alcanzar esta función.

Pero en función de lo que se considera como identificado bajo el término de Plancha, se puede decir que se comienza a emplear desde el siglo XVII, con aquellas realizadas en hierro y que además eran calentadas sobre el fuego, de igual manera años después llegaron la Planchas huecas que eran cargadas con brasas en su interior.

La Plancha Eléctrica

Basada en el principio de que se necesitaba la presencia de calor y una cierta cantidad de peso; la primera plancha eléctrica nace en el año de 1882. Siendo creada por Henry W. Seely, un estadounidense que en aquel año patentó su idea.

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Pero este invento estaba basado en un arco voltaico abierto; que lamentablemente no pudo ser aprovechado por la gente durante aquellos años. La primera causa es que no se contaba con energía dentro del hogar y por el otro, no contaba con regulador de temperatura o termostato, por lo cual las prendas terminaban quemándose.

Este invento a pesar de ser innovador, fue considerado por algunos críticos como “El Invento de los Tontos” debido a que la idea era considerada como innovadora, pero difícil de ser aplicada dentro de la vida cotidiana; lo que en principio era lo que se estaba necesitando para planchar la ropa.

Pero como ha pasado con otros inventos desarrollados dentro de la historia; surgen otros personajes, que toman la idea inicial de algún invento, para dotarlo de lo que le falta para mejorarlo.

Durante el año de 1897, la idea de mejorar la plancha fue el objetivo de un sencillo camarero de Minneapolis, de nombre Charles Carpenter; quien luego de experimentos dotó la plancha creada por Henry Seely, de una resistencia en forma de espiral. Con esto se calentaba sin ocasionar mayores problemas; pero de igual manera aún no se contaba con electricidad en muchos hogares.

Por lo que se considera que la plancha eléctrica comienza a ser considerada dentro de todos los hogares, como un aparato indispensable; tan pronto como nacen las compañías de electricidad y colocan en la mayoría de las casas este servicio.

Se inicia la venta masiva de la plancha eléctrica, pero esto se hace de manera alterna con la venta de las llamadas “planchas monstruo” que fueron creadas con el increíble peso de cuatro kilos, por lo cual a la vez de planchar se podía ejercitar y ganar músculos, pero la persona luego de planchar quedaba extenuada.

No obstante todavía el uso de la plancha presentaba dificultades, asociadas con el suministro de la energía eléctrica; pues las casas solo contaban con este beneficio por algunas horas, especialmente durante la noche.

Historia de la Plancha

Este fue en escollo que vivieron al menos hasta el año de 1905, con lo que los fabricantes de planchas al igual que otros electrodomésticos, vieron mermadas sus ventas, en virtud de que estos aparatos solamente se podían emplear durante la noche, justamente el momento en que las personas aprovechaban para descansar.

Estudiosos de la materia y fabricantes, entrevistaron a las amas de casa como fue por ejemplo el caso de Earl Richardson, quien llegó a la conclusión de que el problema para el uso de este implemento radicaba específicamente en que eran muy pesadas y que no se podían emplear durante el día, por la falta de electricidad.

Earl Richardson como inventor, ya había creado su propio aparato planchador, por lo que se vio en la necesidad de convencer a las empresas de energía eléctrica, sobre la rentabilidad del suministro de electricidad durante el día; lo cual se puso a prueba, mediante un sencillo experimento.

Esto consistía en suministrar energía eléctrica un día de la semana, para lo que escogió el martes; comprobando de esta manera la rentabilidad del hecho y que se podían alcanzar altos beneficios en muchas áreas, como fue el caso de que su planchas comenzaron a ser vendidas con facilidad de casa en casa, a pesar de ser elaboradas de manera artesanal.

Pero como en el caso de las otras planchas inventadas hasta el momento, el aparato de Richardson contaba con una dificultad, pues se calentaba mas en lugar que en otro, debido a que el calor no se distribuía de manera igual, ya que se producía un punto muy caliente, que era considerado un defecto y podía arruinar el planchado.

Este inventor comenzó a estudiar el problema que había identificado como Hot Point, que al ser traducido significaba Punto Caliente; logrando corregirlo y bautizarlo de esta manera su plancha con la marca de Hot Point.

Con esto la Historia de la Plancha comenzó a cambiar, debido a que este artefacto alcanzó gran éxito durante los años 20, vendiéndose aproximadamente en los Estado Unidos, más de tres millones de ellas, al módico precio de tan solo seis dólares; pero siendo un electrodoméstico que estaba ahora dotado de gran utilidad para aliviar la faena del planchado.

La Plancha de Vapor

La plancha de vapor es sencillamente una artefacto con toda la función propia de una plancha normal para el alisado de los tejidos a base de calor, presión y además a la cual se le añadió la posibilidad de generar vapor, para lo cual contaba con un depósito en el que se le agregaba agua, la que salía por la parte inferior de dicha plancha, humedeciendo de esta manera la ropa, mientras era planchada.

Este artefacto fue visto como un beneficio para muchas personas que con contaban con el adecuado suministro de electricidad durante el año de 1926, cuando nace este tipo de plancha, cuya ventaja radicaba en que la ropa no se chamuscaba, ya que el vapor proporcionaba una adecuada humedad, de manera uniforme, facilitando el planchado; no obstante el precio de ellas fue casi el doble de lo que costaba la plancha eléctrica sencilla.

Se ha reconocido como el inventor de la plancha de vapor a una empresa neoyorquina de nombre Eldec Company, la cual tenía funciones de limpieza química. Ellos desarrollaron este invento que con el tiempo se logró perfeccionar, para revolucionar completamente una vez más la historia de la plancha.

Cabe destacar en este orden de ideas, que la plancha de vapor rápidamente comenzó a contar con su propio público, especialmente paralelo a la fabricación de nuevos tejidos con los cuales se elaboraba la ropa; muchos de los cuales necesitan cierta cantidad de humedad para poder realizar un adecuada planchado.

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En principio la plancha de vapor solo contaba con un orificio de salida para el agua, pero ya en los años cuarenta se le colocaron dos, con la finalidad de proporcionar una mayor cantidad de vapor. Era este entonces el punto central sobre el cual se centraron todos los fabricantes de planchas.

Historia de la Plancha

Como referencia se puede comentar que la empresa Westinghouse, creo planchas de 16 agujeros y luego la Protor-Silex, le añadió uno más. Pero para este entonces la competencia en la fabricación de planchas estaba centrada en la cantidad de agujeros que se le colocaban a este aparato, llegándose hasta unos 60 con la empresa Sears.

Posteriormente la compañía Presto, aumentó esta cantidad con diez agujeros más y lanzó el producto bajo la campaña publicitaria:

“Ahora ya es imposible chamuscar la ropa”

Lo cierto de todo esto es que quizás lo que no estuvo presente en la mente de toda ama de casa, era que la cantidad de agujeros aumentaba, pero por otro lado su diámetro disminuye; claro está la humedad proporcionada a la ropa mediante el vapor era mucho más proporcional, que cuando se contaba con tan solo un par de agujeros.

La Plancha Sin Cable

La historia de la plancha nuevamente experimentó algunos cambios, pues durante el año de 1978 una empresa identificada como Lyon & Brandfield Limited, lanza al mercado lo que se conoció como plancha sin cable ni pilas; la que funcionaba a base de gas.

Algo que nos recuerda que en algún momento de la historia, ya se había probado el gas en este tipo de electrodoméstico, pero en este caso la plancha inventada por esta compañía, contaba con la ventaja de que el gas se le proporcionaba por recambios de benzina o butano, que le permitían trabajar aproximadamente por unas cinco horas.

La plancha sin cable quedó registrada como un invento de los ingleses Howard O. Freckleton y John Stanley Bird; los cuales la crearon con la finalidad de proporcionar el beneficio del planchado a las personas que vivían en lugares donde no llegaba la electricidad, especialmente en el campo o la montaña.

Con esto toda persona que decidiera emprender un viaje para acampar o recorrer el mundo mediante un yate o casa rodante; podía contar con una plancha completamente operativa para mantener adecuadamente su ropa sin arrugas.

Planchado en Seco

Paralelamente al nacimiento de la plancha, comenzaron a surgir los servicios de lavandería y planchado; siendo ejemplo de esto un establecimiento de Paris durante el año de 1855, dentro del cual uno de sus trabajadores de nombre Monsieur Jolly, descubre de manera accidental, que al caerle trementina sobre la ropa, la mancha que estaba presente en ella desaparecía por completo.

Curiosamente se destaca que cuando Monsieur Jolly observa lo ocurrido manifiesta “De todos los pequeños prodigios, ninguno tan lucrativo” y lo celebra besando su plancha, pues pensó que a ella se debía el milagro; pero terminó quemándose los labios.

De esta manera, se logra descubrir de forma asociada a la plancha, otra forma de dar una completa limpieza a la ropa, quitándole las manchas, eliminando las arruga y preservando su integridad por más tiempo, gracias a la limpieza en seco; un beneficio empleado en la actualidad dentro de muchas lavanderías.

Tabla de Planchar

La tabla de planchar es sencillamente un mueble que facilita el planchado y que generalmente se puede plegar para que no ocupe espacio. Indudablemente se puede planchar sobre casi cualquier superficie; pero este accesorio fue prácticamente creado, para el trabajo en conjunto con la plancha.

Desde el siglo XIX, ya existían las tablas de planchar plegables, muchas de las cuales atrapaban los dedos de las personas que las manipulaban, algunas eran pesadas e incómodas, además de necesitar de cierto espacio tanto para utilizarlas como almacenarlas.

En este sentido se destaca un inventor de nombre Bernard Theeten, quien en el año de 1986, gana la Medalla de Oro del Salón de Inventores de Bruselas; gracias a su invento que denomino la Tabla de Planchar Reversible.

Esta tabla se caracterizaba por contar con la posibilidad de ser colocada sobre cualquier mesa, elevando su altura hasta unos doce centímetros, facilitando el planchado. Además se podía regular esta altura con los cual se aprovechó para lanzar como campaña publicitaria:

“Menos cansancio y más eficacia”

De esta manera su tabla contaba con el beneficio de poder ajustarse a la altura de cada ama de casa. En la actualidad se cuenta con tablas de planchar plegables, que cuentan además con una graduación de al menos tres posiciones, para colocarla a la altura del usuario y también con una base especialmente diseñada para colocar la plancha, la cual es resistente al calor.

Como se puede apreciar la Historia de la plancha ha tenido que recorrer un largo camino para llegar a ser lo que es hoy en día; de hecho cabe mencionar, que en función de este descubrimiento, se han creado aparatos similares en cuanto a su función, como es el caso de la plancha de pelo que se utiliza prácticamente a diario, como implemento de belleza.

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