Disquecia del Lactante

La Disquecia del Lactante es una enfermedad que afecta a muchos bebés durante los primeros años de vida. A menudo se diagnostica a los niños pequeños entre los 6 y 24 meses de edad. Esta condición puede tener un efecto significativo en el desarrollo cognitivo, motor y social del niño, y es importante que los padres asuman el papel de educadores y tutores para ayudar a sus hijos a superar los problemas. En esta publicación, se abordarán los aspectos relacionados con la Disquecia del Lactante para proporcionar a los padres información útil para comprender mejor esta condición y cómo pueden abordarla.

Temas de Este Manual

1. ¿Qué Es la Disquecia del Lactante?

La disquecia del lactante se describe como la falta de desarrollo de la habilidad de hablar. Se ve como un trastorno en el desarrollo temprano que, si no se diagnostica y se maneja con forma adecuada, puede llevar a complicaciones tales como discapacidad auditiva o problemas generales de aprendizaje en etapas más avanzadas de la vida. Esta discapacidad puede afectar el proceso de adquisición del lenguaje, el tratamiento de información y la mayoría de los problemas que pueden surgir en varias áreas cotidianas. Así, entender los aspectos básicos de la disquecia del lactante puede ser un paso importante para tratar su aparición.

Los factores de riesgo de disquecia del lactante se han identificado como la discapacidad auditiva, el bajo nivel de habilidades de lenguaje y habilidades verbales, el bajo peso al nacer y el alto nivel de enfermedades neonatales graves. Los bebés prematuros, los bebés nacidos con bajo peso, los bebés cuyas madres tuvieron ciertos problemas durante el embarazo, como la necesidad de medicación para controlar los niveles de glucosa, el alcoholismo y el tabaquismo, así como los niños que tienen frases breves y no desarrollan un vocabulario apropiado para su edad, pueden ser más propensos a la disquecia del lactante.

Los síntomas de la disquecia del lactante son los siguientes: escasa interacción social con los demás, incapacidad para escuchar, dificultad para comprender instrucciones verbales sencillas, incapacidad para seguir una conversación, uso restringido o nulo de frases simples, problemas para pronunciar sonidos o palabras o incapacidad para combinar palabras en frases más complejas.

También te puede interesar  ¿Cuántas Calorías Tiene la Sandía?

2. Características Principales de la Disquecia del Lactante

La disquecia del lactante es una condición médica que se caracteriza por una alimentación ineficiente y regurgitación no relacionada con el reflujo. Afecta al 3-13% de los bebés, siendo más común en los niños pequeños de uno a dos años, sobre todo si son niños prematuros o con bajo peso al nacer. Algunos síntomas comunes de la disquecia del lactante incluyen los siguientes:

  • Dificultad para tomar el pecho o la botella
  • Incapacidad para masticar los alimentos
  • Reducción de la cantidad de alimentos que ingieren

Los tratamientos para la disquecia del lactante incluyen el uso de adaptadores para tomas especiales, aumento gradual de ciertos alimentos en la dieta del bebé, cambios en el horario de alimentación, mejoras en el alimento y suplementos de vitamina D. En algunos casos, se recomiendan suplementos o medicamentos y/o se realizan procedimientos quirúrgicos para tratar la disquecia del lactante.

La mayoría de los niños con disquecia del lactante suelen desarrollarse y crecer normalmente a medida que crecen, aunque pueden necesitar un seguimiento futuro. Las complicaciones raras a largo plazo pueden incluir atrasos en el desarrollo, problemas de alimentación durante la edad adulta, problemas con el crecimiento, desnutrición y problemas de salud cognitiva.

3. Causas de la Disquecia del Lactante

La pueden ser variadas. Entre estas causas encontramos:

  • La edad del bebé. Los bebés recién nacidos pueden tener inconvenientes para retener la leche materna. Esto se debe a que su sistema digestivo ancora está en desarrollo y es incapaz de asimilar el líquido de manera eficiente.
  • Ciertas enfermedades metabólicas. Si el bebé padece alguna enfermedad metabólica, eso puede afectar la absorción de nutrientes y la conformación de la leche.
  • Dificultades cognitivas. Si el bebé sufre alguna discapacidad, puede que tenga problemas con la deglución de la leche.

También cabe mencionar que la leche materna es más nutritiva que la leche de fórmula. Por lo tanto, en caso de que el bebé se alimente el suero artificial, puede que esté recibiendo alimentación inadecuada para su edad e incluso podría ser intolerante a algunos de sus ingredientes. Esto hace que el bebé se sienta incomodado y no quiera ingerir la leche.

Además, si la alimentación del bebé no se adapta a su etapa de desarrollo, esto podría generar una disquecia. Debido a que el comportamiento alimenticio del niño aún se está formando, existen ciertos cambios que se deben abordar si se quiere prevenir la disquecia del lactante. Por ejemplo, hay que evitar los excesos, ofrecer alimentos adecuados para su edad y procurar no obligar al bebé a tragar si no demuestra deseos de hacerlo.

También te puede interesar  Snacks Saludables para Niños

4. Diagnóstico de la Disquecia del Lactante

El diagnóstico de disquecia en lactantes se realiza con base en una serie de pruebas. Es muy importante para los médicos obtener una historia detallada sobre los signos y síntomas que presenta el niño. Los padres deben recordar lo que vieron y escucharon antes, durante y después de los episodios disfágicos. Esto les ayudará a los médicos a identificar el problema.

La exploración física se realiza principalmente para evaluar el desarrollo general y el tono muscular del niño. La testificación sigue asegurando la prueba y el control de la alimentación con una simple historia clínica. El médico también trata de identificar factores emocionales o psicológicos que puedan estar asociados con los problemas relacionados con la alimentación. Esto se logra mediante pruebas de personalidad, evaluación del comportamiento y, a veces, pruebas de imagen para identificar anomalías en el tejido blando o el esófago.

Los exámenes para el diagnóstico pueden incluir presentación y deglución forzada, nistagmos reflejo y evaluación del reflejo del vómito, así como lo que se conoce como evaluación de videofluoroscopía. Esto ayudará a los médicos a determinar si hay un problema en la boca, cuello, estómago y sistema digestivo que contribuya a los problemas de deglución. La videofluoroscopia también se utiliza para determinar cómo los alimentos y los líquidos pasan por el sistema digestivo para identificar dónde puede haber un bloqueo.

5. Tratamiento de la Disquecia del Lactante

Es imperativo considerar un tratamiento para la disquecia del lactante en un tiempo prácticamente inmediato. La comida es una necesidad básica para los bebés, y el problema con el babeo dificulta el proceso de lactancia de los padres, especialmente cuando esta se agrava.

Mucosa Dental. Los profesionales de salud mencionan que los bebés tienen mucosa dental muy sensible, así como dientes debajo de la muesca. El problema es que la saliva se acumula y se queda pegada en el área, a través de la formación de grumos. Se recomienda un tratamiento con un jabón líquido ligeramente acuoso para solucionar esto. Los bebés pueden tomar un cepillo de dientes con una pequeña cantidad de este líquido para limpiar la mucosa.

También te puede interesar  ¿Cuántas Calorías Tiene Un Pepino?

Gorrón. El gorgoteo en los bebés también es una herramienta útil para poder tratar la disquecia del lactante. Esta es una técnica que vale la pena probar, ya que los padres y el bebé se relajan durante el proceso. Los padres deben ejercer presión con los dedos y el pezón en la boca del bebé, lo que les permitirá retomar el ritmo de la succión. Esta técnica puede ser muy útil para los padres para conseguir su bebé de nuevo en el proceso de lactancia.

6. Prevención de la Disquecia del Lactante

La disquecia del lactante es un trastorno alimentario en el que los bebés tienen dificultad para pasar la leche materna (o leche de fórmula) de la boca al estómago. Existen varias formas de prevenir la disquecia del lactante, desde el momento de la alimentación hasta la elección de alimentos adecuados.

Mantenimiento de un buen ritmo de alimentación: Se debe vigilar que el bebé tenga un buen ritmo de alimentación, consumiendo la leche materna o la leche de fórmula en intervalos regulares. Respetar estas pausas evita que el bebé se distraiga y favorece que se alimente adecuadamente.

Consumo de alimentos adecuados: Debe asegurarse de que el bebé consume alimentos naturales, evitando los altamente procesados. Este tipo de alimentos contienen muchas sustancias químicas y pueden contribuir a la disquecia del lactante. Se recomienda, también, que los bebés consuman alimentos ricos en fibra, como los cereales, para obtener una mejor digestión.

Control de la cantidad de los alimentos: Una parte importante de la prevención de la disquecia de lactante radica en controlar la cantidad de alimentos que el niño consume durante cada alimentación, para evitar que reciba demasiada leche. Solo lo suficiente para mantenerse hidratado y alimentado. En caso de sobrealimentación, se producirá una sensación de hinchazón que será difícil de tratar y, con el tiempo, puede conducir a la disquecia del lactante.

En conclusión, la disquecia del lactante se puede manejar con diagnóstico, evaluación y tratamiento temprano por parte de un profesional capacitado. Los padres tienen un papel fundamental para evaluar la salud oral de sus hijos y para identificar cualquier signo de disquecia. Este trastorno se puede tratar con éxito si se detecta a tiempo. Comprensión, paciencia y afecto son la clave para el éxito terapéutico de la disquecia infantil.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Disquecia del Lactante puedes visitar la categoría Salud y Bienestar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir